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3/6/08

Francisco de Goya y Lucientes


Los grandes genios son siempre difíciles de encasillar. Habitualmente, ellos marcan las pautas de un estilo concreto pero a veces, y es el caso de Goya, se desvinculan del estilo característico de su tiempo. Quizá la figura de Goya sea más atrayente por lo que supone de ruptura. Francisco de Goya y Lucientes nace en un pequeño pueblo de la provincia de Zaragoza llamado Fuendetodos el 30 de marzo de 1746. Sus padres formaban parte de la clase media baja de la época; José Goya era un modesto dorador que poseía un taller en propiedad y poco más, de hecho "no hizo testamento porque no tenía de qué" según consta en su óbito parroquial. Engracia Lucientes pertenecía a una familia de hidalgos rurales venida a menos. La familia tenía casa y tierras en Fuendetodos por lo que el pintor nació en este lugar, pero pronto se trasladaron a Zaragoza. En la capital aragonesa recibió Goya sus primeras enseñanzas; fue a la escuela del padre Joaquín donde conoció a su amigo íntimo Martín Zapater y parece que acudió a la Escuela de dibujo de José Ramírez. Con doce años aparece documentado en el taller de José Luzán, quien le introdujo en el estilo decadente de finales del Barroco. En este taller conoció a los hermanos Bayeu, muy importantes para su carrera profesional. Zaragoza era pequeña y Goya deseaba aprender en la Corte; este deseo motiva el traslado durante 1763 a Madrid, participando en el concurso de las becas destinadas a viajar a Italia que otorgaba la Academia de San Fernando, sin obtener ninguna. En la capital de España se instalará en el taller de Francisco Bayeu, cuyas relaciones con el dictador artístico del momento y promotor del Neoclasicismo, Antón Rafael Mengs, eran excelentes. Bayeu mostrará a Goya las luces, los brillos y el abocetado de la pintura. Durante cinco años permaneció en el taller, concursando regularmente en el asunto de la pensión, siempre con el mismo resultado. Así las cosas, decidió ir a Italia por su cuenta; dicen que llegó a hacer de torero para obtener dinero. El caso es que en 1771 está en Parma, presentándose a un concurso en el que obtendrá el segundo premio; la estancia italiana va a ser corta pero muy productiva. A mediados de 1771 está trabajando en Zaragoza, donde recibirá sus primeros encargos dentro de una temática religiosa y un estilo totalmente académico. El 25 de julio de 1773 Goya contrae matrimonio en Madrid con María Josefa Bayeu, hermana de Francisco y Ramón Bayeu por lo que los lazos se estrechan con su "maestro". Los primeros encargos que recibe en la Corte son gracias a esta relación. Su destino sería la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara, para la que Goya deberá realizar cartones, es decir, bocetos que después se transformarán en tapices. La relación con la Real Fábrica durará 18 años y en ellos realizará sus cartones más preciados: Merienda a orillas del Manzanares, El Quitasol, El Cacharrero, La Vendimia o La Boda. Por supuesto, durante este tiempo va a efectuar otros encargos importantes; en 1780 ingresa en la Academia de San Fernando para la que hará un Cristo crucificado, actualmente en el Museo del Prado. Y ese mismo año decora una cúpula de la Basílica del Pilar de Zaragoza, aunque el estilo colorista y brioso del maestro no gustara al Cabildo catedralicio y provocara el enfrentamiento con su cuñado Francisco Bayeu. Al regresar a Madrid trabaja para la recién inaugurada iglesia de San Francisco el Grande por encargo de un ministro de Carlos III. En Madrid se iniciará la faceta retratística de Goya, pero será durante el verano de 1783 cuando retrate a toda la familia del hermano menor de Carlos III, el infante D. Luis, en Arenas de San Pedro (Ávila), sirviéndole para abrirse camino en la Corte, gracias también a su contacto con las grandes casas nobiliarias como los Duques de Osuna o los de Medinaceli, a los que empezará a retratar, destacando la Familia de los Duques de Osuna, uno de los hitos en la carrera de Goya. Carlos IV sucede a su padre en diciembre de 1788; la relación entre Goya y el nuevo soberano será muy estrecha, siendo nombrado Pintor de Cámara en abril de 1789. Este nombramiento supone el triunfo del artista y la mayor parte de la Corte madrileña pasa por su estudio para hacerse retratos, que cobra a precios elevados. Durante 1792 el pintor cae enfermo; desconocemos cuál es su enfermedad pero sí que como secuela dejará a Goya sordo para el resto de sus días. Ocurrió en Sevilla y Cádiz y en Andalucía se recuperará durante seis meses; esta dolencia hará mucho más ácido su carácter y su genio se verá reforzado. El estilo suave y adulador dejará paso a una nueva manera de trabajar. Al fallecer su cuñado en 1795 ocupará Goya la vacante de Director de Pintura en la Academia de San Fernando, lo que supone un importante reconocimiento. Este mismo año se iniciará la relación con los Duques de Alba, especialmente con Doña Cayetana, cuya belleza y personalidad cautivarán al artista. Cuando ella enviudó, se retiró a Sanlúcar de Barrameda y contó con la compañía de Goya, realizando varios cuadernos de dibujos en los que se ve a la Duquesa en escenas comprometidas. De esta relación surge la hipótesis de que Doña Cayetana fuera la protagonista del cuadro más famoso de Goya: la Maja Desnuda. Pero también intervendrá en la elaboración de los Caprichos, protagonizando algunos de ellos. En estos grabados Goya critica la sociedad de su tiempo de una manera ácida y despiadada, manifestando su ideología ilustrada. En 1798 el artista realiza la llamada Capilla Sixtina de Madrid para emular a la romana de Miguel Ángel: los frescos de San Antonio de la Florida, en los que representa al pueblo madrileño asistiendo a un milagro. Este mismo año firma también el excelente retrato de su amigo Jovellanos. El contacto con los reyes va en aumento hasta llegar a pintar La Familia de Carlos IV, en la que el genio de Goya ha sabido captar a la familia real tal y como era, sin adulaciones ni embellecimientos. La Condesa de Chinchón será otro de los fantásticos retratos del año 1800. Los primeros años del siglo XIX transcurren para Goya de manera tranquila, trabajando en los retratos de las más nobles familias españolas, aunque observa con expectación cómo se desarrollan los hechos políticos. El estallido de la Guerra de la Independencia en mayo de 1808 supone un grave conflicto interior para el pintor ya que su ideología liberal le acerca a los afrancesados y a José I mientras que su patriotismo le atrae hacia los que están luchando contra los franceses. Este debate interno se reflejará en su pintura, que se hace más triste, más negra, como muestran El Coloso o la serie de grabados Los Desastres de la Guerra. Su estilo se hace más suelto y empastado. Al finalizar la contienda pinta sus famosos cuadros sobre el Dos y el Tres de Mayo de 1808. Como Pintor de Cámara que es debe retratar a Fernando VII quien, en último término, evitará que culmine el proceso incoado por la Inquisición contra el pintor por haber firmado láminas y grabados inmorales y por pintar la Maja Desnuda. A pesar de este gesto, la relación entre el monarca y el artista no es muy fluida; no se caen bien mutuamente. La Corte madrileña gusta de retratos detallistas y minuciosos que Goya no proporciona al utilizar una pincelada suelta y empastada. Esto provocará su sustitución como pintor de moda por el valenciano Vicente López. Goya inicia un periodo de aislamiento y amargura con sucesivas enfermedades que le obligarán a recluirse en la Quinta del Sordo, finca en las afueras de Madrid en la que realizará su obra suprema: las Pinturas Negras, en las que recoge sus miedos, sus fantasmas, su locura. En la Quinta le acompañaría su ama de llaves, Dª. Leocadia Zorrilla Weis, con quien tendrá una hija, Rosario. De su matrimonio con Josefa Bayeu había nacido su heredero, Francisco Javier. Goya está harto del absolutismo que impone Fernando VII en el país, así que en 1824 se traslada a Francia, en teoría a tomar las aguas al balneario de Plombières pero en la práctica a Burdeos, donde se concentraban todos sus amigos liberales exiliados. Aunque viajó a Madrid en varias ocasiones, sus últimos años los pasó en Burdeos donde realizará su obra final, la Lechera de Burdeos, en la que anticipa el Impresionismo. Goya fallece en Burdeos en la noche del 15 al 16 de abril de 1828, a la edad de 82 años. Sus restos mortales descansan desde 1919 bajo sus frescos de la madrileña ermita de San Antonio de la Florida, a pesar de que le falte la cabeza ya que parece que el propio artista la cedió a un médico para su estudio.

1/4/08

BARROCO

LA EUROPA DEL BARROCO, CONTEXTO HISTÓRICO:
1.1.- Ideología política
En el siglo XVII, el poder político de los monarcas se fortaleció dando lugar a las monarquías absolutas: dirección férrea, abundantes medios para sostenerla y resignación de la sociedad a cambio de cierto orden y progreso. El absolutismo se generaliza en Europa durante los siglos XVII y XVIII con la excepción de Inglaterra y Holanda, fortaleciéndose con el despotismo a comienzos del S. XVIII.
Este poder absoluto tuvo su justificación teórica: los teólogos consideraron que el rey lo era "por la gracia de Dios" y los juristas amparándose en la tradición del derecho romano, consideran al rey la "Ley Viviente" y el señor de señores. Hobbes y Bossuet serán los defensores teóricos del absolutismo.
1.2.- Relaciones internacionales
Políticamente, en el siglo XVII los intereses nacionales se exacerbaron y las naciones pretendieron imponer por la fuerza su hegemonía en Europa.
Las potencias hegemónicas de este periodo son Francia y Austria. La guerra de los 30 años (1618-1648), en la que se enfrentan los príncipes protestantes alemanes apoyados por Dinamarca, Suecia y Francia con los austríacos católicos apoyados por España. Finalizó con la Paz de Westfalia, que inicia la hegemonía francesa en Europa bajo los Borbones. El Barroco es pues un periodo del predominio francés que coincide con la decadencia española. Holanda conseguirá con esta paz la independencia de la corona española.
El fallecimiento del monarca hispano Carlos II sin heredero y la posterior Guerra de Sucesión Española, provocará un nuevo conflicto europeo, Francia y Austria se enfrentan de nuevo, esta última con el apoyo Inglaterra, en el año 1713, la Paz de Utrecht devolvía a Europa la idea del equilibrio entre las naciones y instauraba la dinastía de los Borbones en el trono español.
En Italia, durante el siglo XVII, los territorios de Sicilia, Nápoles y Milán están bajo el dominio de la corona española. El resto del territorio italiano estaba dividido en diversos estados: El ducado de Toscana (inmerso en una crisis económica que impide la primacía cultural que tuvo en el Renacimiento), los ducados de Mantua, Parma, Módena (cercanos a la órbita política de Francia para contrarrestar la influencia española), el ducado de Saboya (cuya situación geográfica hace bascular su política unas veces a favor de España y otras de Francia), la república de Génova, de la que depende la isla de Córcega (aliada obligada de España), la república de Venecia, bajo cuyo control están: la costa dálmata, las islas Jónica y Creta (con autonomía respecto a España) y los Estados Pontificios, gobernada por el Papa y cuya capital Roma se erige como el más importante centro artístico.
Las consecuencias internacionales de la Guerra de Sucesión Española, provocó un cambio de status en el territorio italiano, dando lugar a comienzo de la presencia Austriaca en Italia, el Milanesado, Nápoles y Sicilia pasarón a poder de Austria y Cerdeña al ducado de Saboya, siendo permutada posteriormente por Sicilia. En 1738, Nápoles y Sicilia pasaron a pertenecer de nuevo a los Borbones españoles.
1.3- Economía
A nivel económico, la teoría imperante será el Mercantilismo, un auténtico nacionalismo económico que reforzaba el nacionalismo político hasta hacer posible a las propias monarquías absolutas. Buen ejemplo es Francia en época de Luis XIV.
El siglo XVII es un siglo de estancamiento en la agricultura y la industria. En el S. XVIII el comercio colonial inglés, francés y holandés con América y Oriente, permite un respiro económico a estos estados.
1.4.- Demografía
Aunque las estimaciones calculan para Europa a finales del siglo XVI entre 70 y 80 millones de habitantes, en el XVII el crecimiento se estanca debido con fluctuaciones positivas o negativas según la frecuencia y gravedad de las crisis. El 80% vivían en el campo, de donde salieron emigrantes hacia las ciudades o territorios americanos. La esperanza de vida era escasa. Las epidemias, las hambrunas, la deficiente alimentación tanto en calidad como en cantidad, la falta de higiene contribuyeron a ello.
1.5.- Sociedad
La sociedad tiene una estructura estamental. La nobleza, el clero y el estado llano tendrán unas funciones propias, un estatuto jurídico particular y en consecuencia una mentalidad determinada: nobleza y clero privilegiados con oficios reservados exenciones fiscales e instituciones que garantizan su influencia a través del poder territorial (mayorazgo); el tercer estado que incluye al resto de los súbditos coincide en su condición de excluidos de la participación política, su deplorable situación socioeconómica provocó levantamientos e insurrecciones en las crisis de subsistencias o por el aumento de las cargas fiscales. No obstante, hubo cierta movilidad social al buscar la burguesía, que se enriquece con sus negocios comerciales y financieros, ingresar en el estamento nobiliario mediante matrimonios favorables o compra de títulos.
En cuanto a los grupos sociales dominantes, la aristocracia y la burguesía, detentadoras de la fortuna, constituyen la clientela de los artistas.
1.6.- Cultura y ciencia
En este ámbito el periodo es muy brillante, Galileo (funda la ciencia moderna), Newton (trabaja en los ámbitos de las matemáticas, mecánica, astronomía y la óptica), Descartes, Spinoza y Leibniz desarrollaron el racionalismo.
En Inglaterra destacan los empiristas como Bacon y Hume, mientras que en el terreno de la ciencia política Hobbes y Locke intentan formular teorías políticas que se fundamenten racionalmente en el concepto de naturaleza humana y mantienen que el Estado debe constituir un poder moderador que sirva para garantizar los derechos a la vida, la libertad y la propiedad.
En la poesía y la novela el estilo Barroco desarrolló sus notas características: exageraciones expresivas, búsqueda del efectismo mediante licencias sintácticas y semánticas y un elevado nivel conceptual, destacarán algunos autores como Lyly, Marini, Góngora, Quevedo, Gracián, Milton y Cervantes.
El teatro cobró un nuevo impulso dirigiéndose a un público muy variado: minoritario en Inglaterra y popular en España. Destacan Corneille, Racine, Moliere, Shakespeare, Lope de Vega y Calderón de la Barca.
La multiplicación de géneros musicales hacen del siglo XVII el siglo de la aparición de la música moderna con Vivaldi, Corelli, Bach, Haendel, Telemann, Purcell, Albinoni y el nacimiento de la ópera en la que sobresale Monteverdi.
1.7.- Contexto religioso: el barroco al servicio de la contrarreforma
La crisis religiosa del siglo XVI provocó una revisión de toda la herencia espiritual de la Edad Media. La Reforma representa una ruptura con esa herencia y un retorno a las fuentes del Cristianismo. A lo que se vuelve es a la Biblia no y a la tradición de los doctores, a la fraternidad de los fieles y no a la jerarquía de la Iglesia. La Contrarreforma renovó la vida cristiana y la espiritualidad como había intentado hacerlo la Reforma mediante una Iglesia romana depurada ligada a cuento auténtico y ortodoxo había contenido el pasado. Por ello serán proclamados el culto de la Eucaristía, la intercesión de los santos y la obligación de venerar sus imágenes, ocupando un lugar excepcional la Virgen, lo cual va a preparar la afirmación de nuevos dogmas (Inmaculada Concepción y Asunción), la primacía de la cátedra de Pedro y la autoridad del Papa.
El Concilio de Trento fue un concilio de italianos y españoles en el que se reanimó el arte religioso a base mantener disponibles algunas lecciones formales del arte renacentista. El concilio no suministró prescripciones en materia de arte. Se refirió extensamente a lo que debía hacerse desaparecer de las Iglesias: imágenes lascivas, profanas o aquéllas que amenazaran descarriar los espíritus. El Concilio preparó un carácter brillante al arte religioso, a la Iglesia le convenía afirmar las verdades dogmáticas del Concilio aunque fuera a base de grandiosas manifestaciones de culto público. Este estilo litúrgico, de carácter jubiloso inclinaba a las almas a transmitir su alegría interior mediante cánticos y actitudes, pero no se trataba de un estilo inventado para impresionar las imaginaciones sino de un estilo triunfal que representaba una nueva forma de expresar la oración. La Compañía de Jesús se convertirá en la valedora intelectual de la Contrarreforma.
Buena parte de la sociedad europea del siglo XVII tenía sus estructuras mentales regidas por la religión. El trabajo, regulado por la luz del día y en el campo, por el juego de las estaciones, también lo es por las fases del año litúrgico. La organización de la vida diaria gira en torno a la normativa religiosa además la debilidad de las técnicas deja a los hombres desguarnecidos ante calamidades naturales. Esta inseguridad general preparó a las almas para solicitar la intercesión de las fuerzas espirituales, la Contrarreforma, al multiplicar las imágenes pretendió orientar hacia la doctrina una inquietud que de otro modo habría derivado fácilmente hacia la magia. Esta religión de las imágenes guardó especial conformidad con el gusto de España y los modelos españoles se difundieron por los países católicos. La imagen debe enternecer o apaciguar, debe enseñar pero perturbando el corazón, y en ninguna parte perecen suficientes ni aptas para el fin buscando la mesura clásica o la armonía platónico. El culto de los santos se encontró asociado con un clima de prodigio y de realismo que la libertad del Barroco debía evocar y satisfacer mejor.
1.8.- El barroco al servicio del poder político
Entre los valores civiles que favorecieron la suntuosidad barroca, hay que considerar la institución monárquica y el lujo que los príncipes creían necesario para su prestigio. La idea de rodear con boato la majestad real adquirió más consistencia a medida que se fueron formando grandes estados en Francia, Inglaterra y España, buscándose el ejemplo de las Cortes italianas que retenían a los artistas junto a sí. Existió la convicción de que el poderío sólo es perfecto si se manifestaba ante los ojos de todos mediante el brillo del escenario en que se ejercía. Existe, por lo tanto, el propósito de deslumbrar, la voluntad de parecer fastuoso, por razones de conveniencia política. Paralelamente al gran esfuerzo de los argumentos extraídos del derecho y de la historia, se desarrolla la resolución de conmover las sensibilidades mediante la grandeza del espectáculo real..
1.9.- Unidad y diversidad de estilos:
El barroco nace pues en Italia, en Roma, impulsado por los Papas, con el objetivo de manifestar la veracidad, validez y grandeza de la Iglesia y de sus tesis a través de las creaciones artísticas, sin embargo su difusión por Europa hace que el movimiento se diversifique y podamos diferenciar tres modelos de barroco según el área geográfica donde se desarrolle:
El Barroco de la Contrarreforma: Extendido por los dominios de los Hagsburgos, Italia y España, cuyas temáticas coinciden con la finalidad de comunicar exaltadamente los postulados del Concilio de Trento.
El Barroco del Absolutismo: Desarrollado en Francia y a partir de la entrada de los Borbones en España, de carácter más clásico, con una finalidad de actuar como argumento convincente del poder real.
El Barroco protestante: Desarrollado en los Países Bajos y Holanda, dirigido a una clientela de carácter burgués, con una predilección por los temas costumbristas, naturalezas muertas, interiores y paisajes.
Con todo, básicamente podemos dividirlo en dos ámbitos: en uno predomina el espíritu del raciocinio y la abstracción, la sobriedad propia del ámbito dominado por protestantismo y en el otro, en el ámbito dominado por la Iglesia de Trento, se despliegan la imaginación, la sensualidad, el dinamismo y la riqueza.

19/11/07

ESQUEMA sobre el ARTE GÓTICO


El estilo gótico empezó con la arquitectura en el siglo XII, en la cumbre de la Edad Media, cuando Europa estaba dejando tras de sí la memoria del «oscurantismo» y se adentraba en una radiante nueva era de prosperidad y confianza. Al mismo tiempo, la cristiandad entraba en una fase nueva y triunfante de su historia, así que la época de los caballeros fue también la época de la construcción de las magníficas catedrales góticas, como las que encontramos en las ciudades del norte de Francia: Chartres, Reims y Amiens. En cuanto a la pintura, el cambio al nuevo estilo se hizo visible alrededor de un siglo después de que se erigiese la primera de estas catedrales. En contraste con el románico y el bizantino,la característica más llamativa del arte gótico es un aumento del naturalismo. Esta cualidad, que apareció por primera vez en las obras de los artistas italianos de finales del siglo XIII, se convirtió en el estilo pictórico dominante en toda Europa hasta finales del siglo xv.El término «gótico», más que describir una serie identificable de características, denota un período de tiempo. Aunque en el estilo gótico encontramos ciertas características reconocibles, es más fácil que las numerosas manifestaciones de arte gótico cobren sentido si tenemos en cuenta que el período abarcó más de doscientos años y que su influencia se extendió por toda Europa. Los italianos fueron los primeros en utilizar el término «gótico», y lo hicieron de modo despectivo para definir un tipo de arte que se producía a finales del Renacimiento, pero que tenía una apariencia medieval. La palabra era una referencia al «pasado bárbaro», en particular a los godos, un antiguo pueblo germánico del norte cuyos ejércitos invadieron Italia y saquearon Roma en el año 410. Al final, la palabra «gótico» perdió su significado despectivo y se adoptó como término más amplio para describir el nuevo estilo de arquitectura y arte que surgió después del Románico y antes del Renacimiento.
La influencia de la arquitectura góticaEl elemento innovador que separó las iglesias del período gótico de la arquitectura románica fue un nuevo tipo de construcción de techos, la bóveda. Con esta estructura reforzada, las paredes que actuaban de soporte no tenían que ser tan gruesas. Además, se emplearon arbotantes que actuaban como contrafuertes en la parte exterior del edificio para que así no fuese necesario que todo el peso del techo lo soportasen las columnas y las paredes. Por lo tanto, las paredes podían ser más delgadas y disponer de grandes zonas dedicadas alas cristaleras, lo que permitía que entrase más luz. Un concepto érroneo muy común sobre la arquitectura gótica es que el arco apuntado fue una de sus innovaciones. Lo cierto es que no eran nuevos, aunque sí fueron mucho más populares. De forma mucho más variada que los arcos semicircuIares, ofrecen al arquitecto una mayor libertad de elección.Las primeras iglesias que se construyeron en estilo gótico fueron las de Francia, y destacan las de Notre Dame, en París; Saint Denis, en París, y la de Chartres. Un estilo similar, pero menos elaborado, apareció en Inglaterra, por ejemplo en Salisbury; y también se construyeron iglesias góticas en Alemania, Italia, España y Holanda. En todas destaca el uso sorprendente y revolucionario de la vidriera. Con él fluía hacia el interior luz coloreada, que creaba una atmósfera nueva y sobrenatural. Mientras que anteriormente cada panel coloreado se sujetaba con albañilería de piedra, los artesanos góticos aprendieron a hacer un emplomado para sujetar el vidrio. El arte de hacer vidrieras policromadas alcanzó su punto álgido en la iglesia de Sainte Chapelle en París (arriba), donde las ventanas constituyen tres cuartas partes de la pared.


La aparición de la pintura gótica


La pintura gótica tuvo sus comienzos en Italia. Aquí, en el siglo XIII, la pintura seguía dominada por el arte bizantino, conocido como "a la manera griega", La pintura fue mucho más lenta que la arquitectura y l aecultura en asimilar la influencia gótica, y no fue hasta finales del siglo XIII cuando el estilo gótico apareció en pintura, en las preciosas pinturas de tablas de Florencia y Siena. La pintura gótica temprana era más realista que el arte románico y bizantino. Se aprecia una clara fascinación por los efectos de la perspectiva y por la creación de la ilusión de un espacio de apariencia real.Muchas de la pinturas son delicadas y suntuosamente elegantes. Otras características del gótico temprano son el interés por la narración pictórica y una gran expresión de la espiritualidad, muchas veces apasionada.

Alejamiento del arte bizantino

El artista más importante que trabajó en Florencia a finales del siglo XIII fue Cimabue (Cenni di Peppi, h. 1240-h. 1302), a quien generalmente se le considera maestro de Giotto. Se le han atribuido tantas obras que su nombre casi ha llegado a representar a un grupo de artistas de ideas similares más que a un individuo, aunque sabemos que existió. Aunque Cimabue fue un pintor de estilo bizantino, hizo mucho por liberarse de la imagen plana tradicional de la pintura de iconos. Con ello dio los primeros pasos en busca del realismo que ha desempeñado un papel tan importante en la pintura occidental. Sabemos que en 1272 Cimabue viajó a Roma, que entonces era el centro en Italia para los muralistas. Los pintores de murales y los creadores de mosaicos de esa época estaban particularmente interesados en conseguir un mayor naturalismo en sus obras, y quizá Cimabue compartiese esta preocupación. Su obra más conocida es su Maestá (izquierda) que originalmente estaba en el altar de la iglesia de Santa Trinita, en Florencia. La palabra maestá significa «majestad», y se utilizaba para hacer referencia a las pinturas de la VIrgen y el Niño en las que María está sentada en un trono rodeada de ángeles. La Maestá de Cimabue posee una gran dulzura y dignidad, y sobrepasa en contenido emocional a las figuras rígidas y estilizadas de los iconos bizantinos. El tratamiento de la suave textura de los tejidos y el «abierto» espacio tridimensional creado por el taraceado del trono en el que están sentados la Virgen y el Niño constituyen técnicas nuevas y emocionantes.
GIOTTO, PADRE DE LA PINTURA OCCIDENTAL
Mientras que Duccio fue un intérprete del arte bizantino, Giotto (Giotto di Bondone, h. 1267- 1337), su gran contemporáneo florentino, lo transformó. Su revolucionario enfoque de la forma y su manera de representar el espacio «arquitectónico» realista (sus figuras son a escala en relación con los edificios y los paisajes que las rodean) marcan un gran salto hacia delante en la historia de la pintura. Se considera que la pintura gótica alcanzó su cumbre con Giotto, quien tan espléndidamente sumó y revigorizó todo lo que se había hecho antes de él. Por primera vez tenemos en la pintura europea lo que el historiador Michael Levey denomina «una gran personalidad creativa». Sin embargo, la verdadera era de las «personalidades» fue el Renacimiento, y no es por casualidad que los escritores de la época siempre empiecen con Giotto. Como un gigante, abarca los dos períodos, ya que era de su época y se adelantó a ella. No obstante, sus fechas lo sitúan en el período que llamamos gótico, con su clima de gracia espiritual y el deleite primaveral en la frescura del color y en la belleza del mundo visible. Lo que los artistas góticos consiguieron fue representar una solidez de forma donde los pintores anteriores habían mostrado un mundo lineal, falto de volumen y con poca sustancia, a pesar de su fuerza espiritual.

Las influencias de Giotto

Sabemos que Giotto fue a Roma en 1300 y que pintó un fresco en el Palacio de Letrán. Entendió las innovaciones de Pietro Cavallini , el artista romano cuyos frescos y mosaicos muestran una sorprendente comprensión del naturalismo. Los frescos de Giotto no asimilaron la influencia romana dentro del estilo bizantino, como sí hizo la pintura de tablas de Cimabue; fueron más lejos y la superaron. Para Giotto, el mundo real era primordial. Tenía una verdadera disposición para captar la forma natural, una solidez escultural y una humanidad que cambiaron el curso del arte.Los grandes escultores italianos de la época, Nicola Pisano (m. 1278) y su hijo Giovanni (h. 1250 hasta después de 1314), fueron iguales que Giotto en grandeza e innovación, e importantes para la forma en que Giotto visualizó su mundo. Nicola Pisano se trasladó a vivir a la Toscana, la provincia donde nació Giotto, en 1250. Se dedicó al estudio de .las esculturas de la Roma clásica, trajo consigo una nueva y vital influencia; su principal inspiración era el arte gótico del norte de Europa. La corte francesa de Anjou, que se había establecido en Nápoles alrededor de 1260, aportó una nueva influencia para la escultura italiana. El arte de Pisano mostraba una convincente solidez de forma y una individualidad humana, muy lejos de la naturaleza bastante inexpresiva del resto de esculturas realizadas en Toscana en esa época.Si observamos las pinturas de Giotto en relación directa con las esculturas de Pisano, se explica el salto pictórico de Giotto: la forma escultural y el espacio han entrado en la superficie lplana de la pintura, y ésta respira, liberada al fin de la rígida y estilizada tradición bizantina.Las pinturas de tablas de Giotto son necesariamente más pequeñas que sus frescos, pero en ellas parece superar el tamaño. Incluso una pequeña Madona y Niño (izquierda) posee un peso de significado humano que la hace parecer más grande. María nos mira con dignidad, y el Niño regio, está sentado en su brazo como si de un trono se tratase. Sin embargo, no se nos mantiene a distancia: nos acercamos con respeto, pero nos alejamos sin timidezpor Milko


A. García Torres Recopilación del libro "Historia de la pintura. Guía esencialpara conocer la historia del arte occidental". Wendy Beckett.